Francisco Salado: “Málaga aspira a convertirse en el tercer gran eje económico, cultural, turístico, tecnológico y social de España”
- 16 jun
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El presidente de la Diputación de Málaga ha cifrado en 15.000 millones de euros la inversión que necesita Málaga en los próximos 10 años para consolidarse como “una de las grandes locomotoras económicas de España”
En esta línea, ha advertido que el crecimiento sostenible de la provincia enfrenta serios desafíos en relación con la movilidad, el agua, la vivienda y la capacidad eléctrica
“Málaga ha cambiado de escala. Y ahora necesitamos que las inversiones públicas y privadas cambien también de escala” ha manifestado al respecto

El presidente de la Diputación de Málaga y de la Comisión de Diputaciones y Cabildos Insulares de la FEMP, Francisco Salado, ha participado esta mañana en un desayuno informativo en Madrid, organizado por Executive Forum con la colaboración del FCC Medio Ambiente. El vicesecretario general del Partido Popular, Elías Bendodo, ha acompañado y presentado a Salado.

Salado, ha comenzado su intervención destacando que “Málaga vive el momento de mayor esplendor de su historia”. Así, ha explicado que el PIB de la provincia ha aumentado un 176% en poco más de dos décadas, lo que supone que casi se haya triplicado. Por tanto, se ha referido a este fenómeno como el “milagro económico de Málaga”, ya que, en el periodo señalado, la provincia ha registrado un 45% más de crecimiento acumulado que las medias andaluza y nacional.

Entre otras cifras que atestiguan el crecimiento de Málaga a todos los niveles, Salado ha explicado que la provincia ha pasado de tener censados 1,3 millones de habitantes a rozar los 1,9 en apenas 25 años, con una previsión de superar los dos millones en 2030, pasando a ser la provincia andaluza más poblada. Asimismo, ha añadido que en el último cuarto de siglo Málaga casi ha duplicado su tejido empresarial activo, lo que supone un crecimiento del 87% (el doble la media andaluza y más del triple de la española). Con respecto a la contribución de Málaga a las arcas del Estado, Salado ha indicado que en este mismo periodo de tiempo se ha quintuplicado, pasando de 1.330 millones de euros al año a alrededor de 6.550 en la actualidad.
Consolidación del crecimiento
Siguiendo esta tendencia, el presidente de la Diputación ha subrayado que los próximos 10 años serán decisivos para afianzar el crecimiento de la provincia, ya que “Málaga ha cambiado de escala. Y ahora necesitamos que las inversiones públicas y privadas cambien también de escala”. De este modo, ha estimado que Málaga necesitaría una inversión pública de 15.000 millones de euros que le permitan hacer frente a los desafíos que afrontan para convertirse en el “tercer gran eje económico, cultural, turístico, tecnológico y social de España”.

Además, Salado ha advertido que “no se puede tratar como secundaria a una provincia que actúa como una de las grandes locomotoras económicas de España”, por lo que ha hecho hincapié en que el Gobierno central tenga en cuenta este crecimiento y potencial.
Desafíos
En concreto, Salado se ha referido a cuatro grandes “cuellos de botella” que pueden limitar el crecimiento de Málaga: la movilidad, el agua, la vivienda y la capacidad eléctrica. En este sentido, ha reclamado “infraestructuras e inversiones de liga mayor”. Entre ellas, ha destacado el tren de la Costa del Sol, la mejora del servicio de cercanías del Guadalhorce y el fin del corredor Algeciras-Bobadilla, la ampliación del metro, mejoras en la A7 y la AP7, una segunda ronda Este, las desaladoras de la Axarquía y de la Costa del Sol Occidental, o las presas de Cerro Blanco y de Gibralmedina.

En la misma línea, ha señalado como necesarias intervenciones en la autovía del agua, la ampliación de la red eléctrica, las grandes inversiones sanitarias que está efectuando la Junta de Andalucía y las nuevas plantas de tratamiento y valoración de residuos, acordes a la población de la provincia. Asimismo, ha alertado acerca de la necesidad de invertir en más vivienda asequible, con una con una política fiscal acorde, más colaboración público-privada, más suelo, más agilidad administrativa, más seguridad jurídica e inversión pública.
El apoyo de FCC Medio Ambiente
Javier Irigoyen, director general de FCC Medio Ambiente, ha acompañado Francisco Salado en su intervención. Así, ha dado la enhorabuena al presidente de la Diputación de Málaga por “esta historia de éxito y por todo el trabajo realizado durante estos años”. En concreto, Irigoyen se ha referido a la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular y ha reconocido el esfuerzo que están realizando los ayuntamientos y las diputaciones para cumplir con los plazos y las metas que establece la normativa. “Esta ley nos marca el impuesto al vertedero y unos objetivos para el año 2035, para que se recuperen el 65% de los residuos que se producen” ha indicado. Recordando que España genera cerca de 23 millones de toneladas de residuos al año, Irigoyen ha hecho hincapié en que “es apremiante empezar a desarrollar ya infraestructuras de tratamiento de residuos, especialmente las de valorización energética, que son fundamentales para alcanzar los objetivos que establece la Unión Europea”.


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